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Imagen: andina

Festival CADE 2017

¿Qué debemos esperar de este encuentro?

La CADE 2017, convención anual de ejecutivos más importante del país, inicia mañana y sigue siendo un evento empresarial centralista. A continuación, algunas reflexiones sobre este encuentro, así como algunos pedidos para el sector privado. 

Cecilia Niezen

Publicado: 2017-11-28


1. “Un solo Perú. No más cuerdas separadas” es el nombre del evento de este año. Sin embargo, basta ver quiénes son los expositores principales, panelistas y conductores para constatar que una vez más, de inclusión hay poco o nada. Diría que el 97% de estas personas son de Lima o vienen de otros países. Por otro lado, si se habla de cuerdas separadas, se esperaría un posicionamiento claro y firme sobre corrupción y sector privado.

2. Quizás la logística puede ser complicada, pero si hablas de inclusión ("un solo Perú"), con tantos años de CADE (se organiza desde 1961) podría desarrollarse en Ayacucho, Huancavelica, Iquitos; o tal vez en una ciudad del norte golpeada este año por el Fenómeno Niño Costero. No en la comodidad de un hotel de Paracas, a tres horas de Lima.

3. Julio Velarde, el presidente del Banco Central de Reserva del Perú disertará el primer día sobre crecimiento económico para el desarrollo (y para reducir la pobreza). ¿Es la persona más idónea para abordar este tema? ¿Crecimiento es desarrollo? Mucho para la reflexión...

4. La responsabilidad principal de una empresa con el país es cumplir la ley. Eso implica, entre otros puntos, pagar impuestos. No hablemos de responsabilidad social si como gremio (privado) impera el silencio frente a empresas que judicializan sus millonarias deudas tributarias. Queremos un sector que cumpla la ley y busque estándares sociales y ambientales cada vez más altos, para así reducir la pesada mochila que carga, pero sobre todo, para impactar positivamente en ese desarrollo del cual siempre habla.

5. Cómo creer en el punto anterior si la CADE tiene entre sus auspiciadores y colaboradores a dos de las más grandes empresas deudoras tributarias del país (Fuente: Ojo Público). Telefónica del Perú y Pluspetrol. En el caso de esta última empresa, la deuda va más allá: una enorme historia de contaminación en la cuencas de los ríos Tigre, Pastaza, Corrientes y Marañón, así como una deuda de remediación ambiental que aún no resuelve.

6. Si sumamos las deudas tributarias de estas empresas, y de otras que tal vez no sean auspiciadoras o colaboradoras, pero que estarán seguramente presentes en la CADE, tal vez alcance para cubrir todo el presupuesto de educación, e incluso sobre. Me refiero a este sector porque en este encuentro se presentará un programa de escuelas exitosas. La meta de inversión en educación, la llave maestra para un verdadero desarrollo, es alcanzar el 6% del PBI en 2021, año del Bicentenario de la Independencia del Perú. Parte de los recursos económicos están ahí, durmiendo en expedientes judiciales.

7. Si hablas de la importancia del crecimiento económico, no omitas en tu discurso la mala distribución de la riqueza, y la dependencia por años, de un modelo bastante simplista que consistió en extraer minerales y venderlos sin ningún valor agregado. Esto generó un crecimiento promedio de 6% por más de 10 años, que se basó principalmente en los buenos precios internacionales de los metales, pero en actividades extractivas que en muchos casos generaron graves pasivos ambientales, contaminando cuerpos de agua, tierra, aire. Dejando graves problemas de salud en miles de personas.

8. Por favor, deja de hablar de “tramitología” y de todas esas palabras inventadas. Deja de quejarte de todas las piedras que te ponen en el camino porque para todos hay reglas, leyes y obstáculos, pero tal vez el sector que representas es el que menos tiene. Algunas de las conocidas trabas a la inversión pueden reducirse, sí, pero otras ni reducirse ni eliminarse porque no son trabas. Por ejemplo, la consulta previa libre e informada es un derecho de los pueblos indígenas, regulada por estándares globales corporativos  y de derechos humanos. No busques que sea rápida porque no es un trámite, es un derecho. Escucha lo que tienen que decirte quienes están en este proceso o piden acceder a este derecho porque son ellos los dueños o vecinos de los territorios donde vas a desarrollar tu inversión. No los subestimes. Por otro lado, no restes importancia a un estudio de impacto ambiental, es fundamental porque no hay derecho a realizar una actividad económica sin un correcto estudio de los impactos que esta puede generar.

9. Si hablas de desarrollo territorial, las experiencias regionales serían adecuadas y no el speech de un académico. Veo que estará el alcalde de Huancayo y la gobernadora regional de Arequipa y me parece positivo. Pero dos cosas. Primero, no creo que ambos representen los problemas de desarrollo territorial del país. Segundo, es momento de ir más allá y hablar de ordenamiento territorial.

10. ¿Por qué no hay algún representante de los pueblos originarios del Perú en este encuentro? Los Apus, por ejemplo, son líderes políticos que tienen mucho que decir y representan a miles de peruanos. Tal vez es conveniente ignorarlos en este espacio porque un chorro de realidad malogra la foto. Pero recuerda que algunas de las empresas de hidrocarburos, entre ellas una de las colaboradoras de la CADE, contaminó gravemente sus territorios. Muchos distritos de explotación de hidrocarburos tienen a sus peces nadando en el crudo. Y lo que se sabe de la salud de las personas que viven, por ejemplo, en comunidades de las cuencas donde se ubica el Lote 192, es poco.

11. Así como hablar de crecimiento y planes de inversión es bueno, confrontarse con el daño, en muchos casos irreparable, es justo. No solo hacer un ‘mea culpa’. También tomar acción.

12. ¿Qué es tomar acción? Ser escrupulosos y coherente con respecto a las empresas que forman parte y asisten a la CADE. Poner filtro es importante (no contaminadores, no deudores, no coimeros, no explotadores) y ayuda a construir un sector que vaya logrando el respeto de las personas porque apunta a ser mejor, e incluso ir más allá de leyes o de leyes ausentes para no vulnerar derechos, perjudicar ecosistemas y la salud de las personas.

13. Ojalá que el caso Odebrecht y de otras empresas vinculadas a un complejo esquema de corrupción amerite una profunda reflexión, pero también medidas concretas. No se trata solo de escuchar al contralor y aplaudir.

14. ¿Y las pequeñas empresas que son sus proveedoras? ¿Se han preguntado si las ayudan a formar un círculo virtuoso donde todos ganan, o son aplastadas por pagos, deudas que se acumulan, y de alguna manera dirigidas a la quiebra?

15. Puede que varios de los puntos expuestos suenen románticos o utópicos. Tal vez. Pero la otra cara es esperar que sigan los daños para recién expulsar a una empresa de un gremio (lo que pasó con Doe Run) o llamarle la atención. Por eso, los códigos de conducta y buenas prácticas son clave para que este espacio obtenga legitimidad más allá de los empresarios y sus promesas de siempre (que no sé si cumplan). Para que no siga siendo un 'club de Toby'.

Estas reflexiones y recomendaciones son personales, y parten de la premisa de un sector privado, que si bien ha generado empleos, se ha quejado por años de todo, aun cuando ha mantenido exoneraciones y beneficios (laborales, tributarios, administrativos) injustificables que muchas PYME ya quisieran tener; ha hecho del lobbie una práctica normal entre 'patas' (lobbista escribe a ministro amigo y resuelto el tema); y se ha visto envuelto en graves casos de corrupción. Felizmente, quedan empresas que se autorregulan y tratan de implementar altos estándares laborales, ambientales y sociales, pues comprenden que de eso se trata el crecimiento sostenible e inclusivo. Pienso que las CADE son como un saludo a la bandera, una reunión de amigos. Pero también creo que puede haber un punto de inflexión. 


Escrito por

Cecilia Niezen

Periodista interesada en temas económicos, sociales y ambientales. Espacio para compartir información e ideas. @cniezen


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